¿Aprovechará Paco la vidriera?

¿Aprovechará Paco la vidriera?

jun 24, 12 • In Columnas, Política, Tapa

La pelea entre Cristina y Moyano deja en un segundo plano, muy menor, a Mendoza. La Cumbre del Mercosur será la gran oportunidad de mostrarse.

Andrés Gabrielli

Concluyó otra semana agitada y difícil para un país siempre difícil de llevar y más que nada, difícil de entender.

Al mismo tiempo, como tantas otras veces, la pulseada en lo alto del poder político entre el Gobierno nacional y el jefe cegetista, Hugo Moyano, se siguió en la provincia desde la lejanía.

Este tipo de acontecimientos, a Mendoza no le queda más remedio que observarlos por televisión. Nadie le da mucha vela en el entierro.

Lo cual, hasta cierto punto, es una suerte.

Dentro de la incomodidad que significó el desabastecimiento de combustibles y de gas, los hechos se desarrollaron de manera pacífica. La refinería de Luján fue un ejemplo de esa calma asordinada que dejó a Mendoza a un costado del escenario mayor.

Un papel incómodo
A los gobernadores argentinos las pulseadas de alto vuelo, como la que hubo esta semana, los pone en un brete fastidioso.

En los tiempos que corren, su único rol, en el plano nacional, es aplaudir y obedecer para poder mejor mendigar. Esto es un problema. Porque hasta ayer nomás también debieron aplaudir con manos enrojecidas a Hugo Moyano como un aliado incondicional, como un sostén invalorable del “modelo”.

Salvo el salteño Juan Manual Urtubey, que supo “cortarle el rostro” convenientemente al líder camionero cuando revalidó su gobernación en las urnas. Fue el único que se atrevió a sacar pecho en su momento.

Para el mendocino Francisco Pérez estos ambientes de luchas sangrientas, fratricidas (en tanto internas peronistas), son más incómodos que para buena parte de sus colegas.

Es un kirchnerista declarado. Más aún, es un ferviente cristinista, que es la fase superior del kirchnerismo, donde ya no caben los Moyano ni los Scioli y donde, a duras penas, sobreviven los De Vido.

El problema de Paco, el gran problema, es que se trata de un cristinista conceptual. De un embelesado por el cacicazgo de la Presidenta. Pero casi todo en él, desde el punto de vista personal, reniega del estilo cristinista para ejercicio del poder.

Veamos. El Gobierno nacional apunta a domesticar y doblegar, sin contemplaciones, a los cabecillas opositores, sean estos internos o externos. Scioli y Macri son hoy el mejor ejemplo.

Pérez, por el contrario, ha hecho del diálogo con los jefes opositores, incluyendo al presidente radical Alfredo Cornejo, una marca de su gobierno desde el inicio.

Cristina hoy no se digna cruzar una palabra con Moyano. Pérez, con dificultades, aún intercambia opiniones con los camioneros mendocinos o con el jefe cegetista de Sipemon, Rodolfo Calcagni.

La Presidenta no concede entrevistas ni conferencias de prensa. Paco es exactamente lo opuesto: su trato es fluido con la prensa, aunque a veces se ponga rojo de furia. Pero se sulfura, justamente, porque habla, discute, disiente en voz alta. Todo un mérito democrático.

Cristina se mueve y toma decisiones rodeada por un círculo estrechísimo de talibanes incondicionales, hombres duros dispuestos, siempre, a efectuar cirugía mayor, como Moreno, Kicillof o Máximo.

A Paco no lo envuelve una guardia pretoriana. Ni siquiera tiene tropa propia en Mendoza. Anda casi solo por la vida y por la gobernación, salvo sus amigos de mayor confianza.

Poco, para levantar cabeza
¿Cómo hacer, entonces, ante tamañas diferencias de estilo entre el cristinismo y el paquismo, para destacar en la jungla de la política argentina, donde reinan la ferocidad y la impiedad?

Hasta aquí, Pérez cree haber hecho cuanto mérito resulta posible mostrando una lealtad a prueba de balas hacia la Presidencia, al mismo tiempo que, afortunadamente, ha atenuado sus juegos florales con la vicepresidencia.

Bien. Esa devoción alcanza para recibir una palmada, suave, en la espalda y tal vez, para ligar alguna obrita pública de arriba. Pero no sirve para acceder al protagonismo con que él sueña.

¿Cuál sueño? Por ahora, el lugar que le cabe, según se comenta en diversas mesas de café, es el de eventual compañero de fórmula, como vice, en la próxima campaña electoral para la presidencia, sea con la re-re de Cristina o sin ella.

Sus principales competidores en esa competencia son, según se especula, otros jóvenes y fieles mandatarios, no contaminados por el viejo peronismo, como el entrerriano Sergio Uribarri o el chaqueño Jorge Capitanich.

Una gran vidriera internacional
El momento tan esperado de adquirir, por fin, un papel principal fuera de la provincia puede llegarle a Pérez en esta semana que se inicia.

La esperanza que ha depositado en la Cumbre del Mercosur es enorme. No se ha cansado de agradecer ese compromiso que recibió la Provincia y que él, en el fondo, considera como una especialísima distinción personal por parte de la Presidenta.

Debe, por ende, estar a la altura de las circunstancias.

Hasta tal punto es consciente de su desafío que le dedicará toda su atención a este tema durante la semana. “Olfi, desde el lunes, suspendeme cualquier otro compromiso y cualquier audiencia. Me voy a concentrar ciento por ciento en la Cumbre”, le ordenó por estas horas a uno de sus hombres de máxima confianza, Rodolfo Lafalla.

No es para menos. Sobre todo porque los mandatarios de los países hermanos comenzarán a llegar embargados por un morbo muy peculiar, dadas las situaciones padecidas por algunos de ellos como Chávez o Lugo, y justo en uno de los momentos de mayor conflictividad previstos para los próximos días en nuestro país.

El paro y la movilización convocados por Moyano para mitad de la semana seguramente apuntarán a tener repercusión en la provincia. Aquí la CGT “camionera” contará con un poderoso aliado, que es ATE, que comanda Raquel Blas, el principal tábano que hoy atormenta al Gobierno local.

Tampoco el gobernador debe pecar de ingenuo, descuidando a ciertos jugadores hábiles, pícaros, que saben cómo robar cámara en un abrir y cerrar de ojos. El sanjuanino José Luis Gioja es un especialista en “sacar caramelos de las orejas por arte de birlibirloque”. Si lo habrá padecido Jaque. Y si lo sabrá, largamente, el propio Paco.

Pérez, por lo tanto, no sólo tendrá que demostrar dotes de buen anfitrión. También deberá extremar su habilidad para moverse en un proscenio erizado de espinas y dificultades varias.

Si sale bien parado, sacará chapa de sheriff en el Lejano Oeste.

Comenzará, entonces, el escabroso ascenso hacia las cumbres, allí donde se decide todo lo que importa en la Argentina.

Las amenazas e interrogantes que se ciernen sobre la Presidenta pueden redondear su gran oportunidad.

http://www.diariouno.com.ar/afondo/Aprovechara-Paco-la-vidriera-20120624-0012.html

Compartir

Related Posts

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Scroll to top