Paco en busca de sangre nueva

Paco en busca de sangre nueva

dic 16, 12 • In Columnas, Política, Tapa

El kirchnerismo, enojado con la Justicia, busca democratizarla. Mendoza ya se anticipó con el proyecto de reforma. Consideran “un hito” lo de Palermo.


Por Andrés Gabrielli

Por fortuna, para el ánimo general, el juez federal Horacio Alfonso rechazó las impugnaciones por inconstitucionalidad que el Grupo Clarín le había planteado a la Ley de Medios.

La norma no afecta la libertad de prensa y de expresión, sentenció el magistrado.

Con lo cual, todos los jueces, incluyendo a los miembros de la Corte Suprema, que representaban el colmo de la maldad para el Gobierno, de rompe y raja pasaron a ser buenas y bellas personas.

Como por arte de magia.

Lo mismo había acontecido pocos días antes cuando el juez neoyorquino Thomas Griesa ordenara a la Argentina pagar, antes de diciembre, 330 millones de dólares a los fondos buitre.

Se dijo entonces, desde el acerbo atril presidencial, que se trataba de una “justicia imperialista” que castigaba a la Argentina por encarnar un contramodelo de las corrientes mundiales en boga.

Pocas horas más tarde, cuando la Corte de Apelaciones de Nueva York suspendió el fallo de Griesa, volvimos a confiar en las bondades institucionales de Estados Unidos, un país en donde la división de poderes se respeta y defiende religiosamente.

Quizás ahora, con estos dos rounds favorables en la Justicia, cambie por un rato el humor del Gobierno y lleguen las fiestas con mensajes de amor, de bienaventuranza y algo de paz.

Un país de carácter inestable

La volatilidad con que el poder político pasa, en un santiamén, del odio al amor, y viceversa, por cuestiones meramente circunstanciales, es alarmante.

Sobre asuntos de fondo, trascendentes, que deberían abordarse pausada y meditadamente, se toman decisiones epidérmicas, condicionadas por la calentura del momento.

Oportunismo puro. Un vicio que se va haciendo carne.

Lo exhibió, otra vez, el triste caso de Marita Verón. Tras la absolución de todos los acusados por parte de los jueces tucumanos, la Presidenta, montándose sobre la indignación popular, aprovechó para redoblar sus críticas al bulto contra la Justicia argentina, con la cual estaba disgustada.

Acto seguido, se llamó a sesiones extraordinarias en el Congreso para incluir, entre otros temas, el que se refiere a la trata de personas. El proyecto, aprobado el año pasado en el Senado, nunca llegó al recinto por voluntad del kirchnerismo, según denunció la oposición.

A tal punto resulta necesario ocuparse de este tema, sin demagogia, que el gobernador Francisco Pérez subrayó, ayer, con énfasis: “En Mendoza hay trata de personas. Al igual que en la Argentina y en los demás países. A esto hay decirlo con todas las letras, sin miedo”.

Vamos por los jueces

La cautelar favorable al Grupo Clarín, antes del fallo de Alfonso, y el caso Marita Verón, motivaron que el Gobierno desatara un aluvión sobre los jueces, quienes pasaron a ocupar el banquillo de los acusados.

En su fuerte envión, las usinas oficialistas salieron a batir el parche en pos de la democratización de la Justicia, tildada de corporación sensible a los intereses económicos.

Mendoza, a la vanguardia

En la provincia, el gobernador Pérez, tal cual comentáramos la semana pasada, quiere evitar, a toda costa, enzarzarse en una pelea política con los jueces.

Y hay un elemento, no menor, que lo pone muy por encima del impulso epitelial de la Nación sobre los magistrados.

En el proyecto de reforma constitucional que elaboró el Gobierno provincial -rechazado de plano por los radicales Julio Cobos, Alfredo Cornejo y sus seguidores-, se contemplan varios puntos referidos a esta cuestión.

Figura, por ejemplo, la propuesta del juicio por jurado que se está instalando, como discusión, en el ámbito nacional.

También se estipula un sistema de reválida de los supremos para que no se eternicen, sin esfuerzo ni mérito, en sus cargos.

Se consagra el Ministerio Público Fiscal como órgano extrapoder.

Se crea la figura del defensor del pueblo.

Se revisa la composición del Jury, con la posibilidad de aplicar otras sanciones menores, como multa o suspensión, sino cabe la destitución, para que la falta no quede impune.

En suma, un tema central ya instalado en la agenda local, aunque sin debate por ahora.

La angustia y el ideario de Paco

Discusiones políticas aparte, Pérez padece diversas angustias en torno al funcionamiento del Poder Judicial.

“Esto no da para más”, dice. Lo cual indica la gravedad del momento.

Tiene un rosario de cuestiones pendientes sobre el escritorio. Entre ellas, la escasa voluntad de los jueces de garantía para librar órdenes de allanamiento. En estos días, por ejemplo, hubo 23 de esas pedidos denegados para combatir los desarmaderos clandestinos de autos.

Lo pone de mal humor, también, la pereza de la Legislatura, donde duerme y se apolilla un proyecto para mejorar el funcionamiento de los juzgados de flagrancia.

“!Hay jueces que roban teléfonos”, se escucha decir en su entorno, para redondear un panorama complejo.

Pese a ello, Pérez no va a plantear sus quejas en público: “Tenemos que trabajar todos codo a codo. Es la única manera”.

No a la soberbia y mantener un perfil bajo, son sus lemas.

Pero el centro de su ideario, hoy, pasa por este concepto: “Es vital un recambio generacional, en todos los órdenes”.

Entiende que organismos como la Fiscalía de Estado y la Asesoría General de Gobierno requieren sangre nueva.

“Lo de Omar Palermo (flamante miembro de la Corte) puede ser un hito”, indica, como corolario de su credo.

Y algo más. Ve que hace falta ejercer una autoridad firme en la Justicia, para que las cosas se encarrilen como corresponde.

La Corte y la Procuración, entiende, son la clave para afianzar el criterio de autoridad.

En otro orden, le causa desasosiego el vacío que afecta a las cámaras federales de Mendoza. El próximo round por la promoción industrial podría dirimirse en ese ámbito, si las provincias vecinas, como La Rioja, elevan su reclamo.

Va culminando 2012 con altas temperaturas, en todos los sentidos posibles.

Paco Pérez se distiende dando vuelo a sus sueños. Como homenajear, el año entrante, el cuarto de siglo del histórico concierto de Amnesty International en el Malvinas, con varios (o todos) de los protagonistas de entonces.

“Qué lindo que es soñar/ soñar no cuesta nada”, canta Kevin Johansen.

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