Poesía completa, Tomo I, Ernesto Cardenal

Poesía completa, Tomo I, Ernesto Cardenal

mar 16, 13 • In Letras, Música y Letras

“POESÍA COMPLETA” TOMO 1º de ERNESTO CARDENAL – EDITORIAL PATRIA GRANDE
En Poesía Completa, Ernesto Cardenal, uno de los más grandes poetas de habla hispana a escala universal, sacerdote comprometido con la liberación de los pueblos, nos entrega su excepcional corpus poético en tres tomos. Aquí, se unen sus poéticas aparentemente disímiles como la de los antiguos latinos y la de los indígenas precolombinos. El hondo sentimiento bíblico de los Salmos y el Cantar de los cantares, se une en momentos a la visión oriental de la poesía china y japonesa. La huella de los grandes cantos de la India, donde la mística pareciera fundirse en la perspectiva
cuántica de la que nos habla la ciencia.

El poeta y sacerdote nicaragüense Ernesto Cardenal se encuentra visitando nuestra provincia, ayer en Godoy Cruz dio un recital de poesía. A propósito de su visita nuestro colega, Fernando Toledo, lo entrevistó para Diario Uno, suplemento de Espectáculos. Aquí te adjuntamos la entrevista.

“Que el Papa sea argentino me provoca una gran esperanza”
El poeta y sacerdote nicaragüense Ernesto Cardenal se enteró en Mendoza de que el Papa era Bergoglio. Hoy da un recital de poesía en Godoy Cruz

Por Fernando G. Toledo
fgtoledo@diariouno.net.ar

Las escenas que se suceden no parecen reales. La calle que se ve tras los vidrios replica el gris del cielo y una silueta se recorta en contraluz. Como una especie de Che Guevara encanecido por el tiempo, de más breve estatura y con sandalias de pescador, Ernesto Cardenal aparece en el lobby de un hotel de la calle Federico Moreno, en Ciudad.

Es, probablemente, el poeta de habla hispana más célebre en el mundo. Ha recibido el año pasado el Premio Reina Sofía (el más importante de la poesía en nuestro idioma) y camina hacia este periodista extendiendo la mano. El gesto enjuto, de cierta dureza, parece subrayado por la boina negra que contrasta con su cabellera. La edad no le ha quitado la firmeza. Ernesto Cardenal (Nicaragua, 1925) toma posición en uno de los sillones y se dispone a hablar. Ya resulta una excepción que haya venido exclusivamente a Mendoza, saliendo desde ese país caribeño que está en estos momentos rajado por el sol, pero la realidad circundante le agrega irrealidad al cuadro. Porque sucede que él, sacerdote de la teología de la liberación, empeñoso rebelde contra el Vaticano, el cura comunista reprendido por Juan Pablo II, acaba de levantarse y, como ha volado durante todo el miércoles, increíblemente no sabe que la Santa Sede ha sorprendido al planeta designando justamente a un Papa argentino.

A Ernesto Cardenal le cuesta creer lo que acaba de oír, pero con una exclamación expresa su alegría: “Ah no lo sabía, no lo sabía. ¡Qué maravilla! ¡Felicito a Argentina!”. Le damos el nombre, también sorprendidos por el hecho de que ignora la noticia que tachona todos los diarios del orbe. “Es argentino, se llama Jorge Bergoglio. Y se ha elegido llamar Francisco, seguramente porque es jesuita”, le contamos.

“¿¡Y es jesuita!? No conozco a Jorge Bergoglio. ¿De dónde es cardenal? ¿Y es jesuita? ¡Qué maravilla!”. En ese momento hace su aparición William, su colaborador. Y el poeta autor del Evangelio de Solentiname no puede dejar de compartir la noticia: “¡William, William, eligieron a un Papa argentino!”. Y su amigo le responde: “¡Habemus gauchum!”.

El azar, el largo vuelo de Nicaragua a Mendoza (con escalas en Lima y Santiago) y, por supuesto, cierta distracción le han permitido a quien ahora lo entrevista darle una noticia que, sin duda, considera histórica. “Lo felicito, es periodista y me ha dado una gran noticia”, dice medio en broma, medio en serio. Y se deja llevar por la charla.

–¿Qué siente al saber que el Papa es argentino?

–Me produce… una gran esperanza. Me emociona mucho esto. Me acuerdo que, cuando se eligió a Juan Pablo I, yo estaba viajando a Portugal, a un congreso socialista. Al llegar me entrevistaron y, al preguntarme sobre el Papa, yo empecé a hablar mal de él. Dije que ante la dictadura de Somoza él se había quedado callado. Y entonces me dijeron: “Es que ya murió, ahora hay un nuevo Papa”. “Ah, bueno…” (risas). En fin, tampoco me había enterado.

–Duró tan poco que no le dieron ni tiempo de hablar mal de él…

–Sí… Parece que lo asesinaron… o eso dicen…

–¿Lo entusiasma que además sea jesuita?

–Sí, ciertamente. Acabo de leer en la revista Time un artículo sobre el tema. Allí dice, en esta publicación muy importante y muy enterada, que no se puede imaginar un nuevo pontífice que haga una política algo distinta o contraria a la de Ratzinger, estando ese papa vivo y viviendo en el Vaticano. Pero dado que se trata de un Papa jesuita, una orden a la que yo respeto muchísimo (mi hermano es jesuita y yo me eduqué con los jesuitas), me imagino que no va a ser un Papa sumiso.

–Cuando Juan Pablo II visitó en 1983 Nicaragua lo reprendió a usted públicamente. ¿Qué cree que haría el papa Francisco si se cruzara con usted?

–Primero, creo que no me reprendería. Aquel Papa era muy duro, muy corrosivo, y me explicaron que esa era su manera habitual de hablar. Cuando Juan Pablo II llegó a Nicaragua había dicho que no quería que yo estuviera presente en su recibimiento. Yo era ministro de Cultura y el gobierno sandinista revolucionario me encomendó que lo recibiera, y yo tenía que obedecer. El nuncio del Vaticano me había
advertido que el Papa podía hacerme una humillación, a lo que yo contesté que eso le caería muy bien a la mitad del mundo y muy mal a la otra mitad. Eso los contrarió, porque ellos quieren quedar siempre bien con todos. Entonces se convino que el Papa no iba a saludar a nadie en particular, sino de lejos, con la mano, a todo el gabinete.

Pero finalmente, Juan Pablo II no lo hizo así. Cuando bajó del avión, le preguntó al presidente Daniel Ortega si podía saludar a todos: sólo para humillarme a mí.

–Y allí se produjo el célebre “reto”…

–Sí, apenas me tuvo enfrente me dijo: “Usted tiene que regularizar su situación”. Yo no le contesté nada, para no generar un conflicto. Y lo repitió, para que lo oyeran todos, con ese tono brusco que tenía.

–¿Qué sintió en ese momento?

–Yo entendía la posición del Papa, porque él no quería una revolución en Nicaragua, y mucho menos apoyada por los cristianos y los sacerdotes. Él hubiera querido una revolución que persiguiera a la Iglesia, para que de esa manera se convertiría en impopular, como ocurría justamente en su país, Polonia, donde el gobierno comunista era antirreligioso, y por ende impopular. Pero yo no le quise replicar a él que
los mismos obispos de Nicaragua habían aprobado la posición de los sacerdotes de estar “por cierto tiempo” en el gobierno, sólo para buscar el bien común. Pero el Papa tenía un gran prejuicio con respecto
a la revolución. Juan Pablo II decía que Nicaragua era “su segunda Polonia”, pero estaba equivocado. Porque en Polonia había una revolución comunista con el pueblo en contra, mientras que en Nicaragua había una revolución promarxista, en camino al socialismo, pero apoyada por la mayoría de los cristianos y por muchos sacerdotes. Yo aguanté esa humillación y después el Papa se arrepintió.

–Usted ha repetido en algunas ocasiones que ni el cristianismo ni el marxismo, dos posiciones que usted adopta, han conseguido su cometido en el mundo. ¿Cree que todavía hay tiempo?

–Yo he dicho eso citando a Chesterton, escritor inglés, católico y humorista. Él decía que el cristianismo no había fracasado, porque nunca se había puesto en práctica. Yo podría decir lo mismo del comunismo. Yo aún tengo fe en el cristianismo y el marxismo. Y todavía espero que se realicen, que se pongan en práctica, tanto el cristianismo del evangelio, de la buena noticia, y la doctrina de Marx, que es la buena noticia de una sociedad justa y perfecta en la tierra.

–Usted es un poeta muy cercano a la urbanidad, ¿qué autores lo marcaron?

–En mi juventud, sobre todo, Neruda, Alberti y García Lorca. Esa fue mi primera influencia. Pero después vino la literatura norteamericana, que es muy diferente de esa influencia latinoamericana. El principal autor para mí fue Ezra Pound. Pero también todos los autores que fueron influidos por él, como T. S. Eliot. Este autor decía que Pound influyó a todos y yo lo puedo decir, porque fue muy influyente. Yo siempre quise hacer una poesía realista y comprensible, que se entienda, como la poesía norteamericana desde Whitman hasta ahora lo ha sido.

Salmo 5

Escucha mis palabras oh Señor
Oye mis gemidos, escucha mi protesta
Porque no eres tú un Dios amigo de [los dictadores

ni partidario de su política
ni te influencia la propaganda
ni estás en sociedad con el gángster.
No existe sinceridad en sus discursos
ni en sus declaraciones de prensa
Hablan de paz en sus discursos
mientras aumentan su producción de[guerra

Hablan de paz en Conferencias de Paz
y en secreto se preparan para la guerra
Sus radios mentirosos rugen toda la [noche

Sus escritorios están llenos de planes
criminales y expedientes siniestros
Pero tú me salvarás de sus planes
Hablan con la boca de las ametralladoras
sus lenguas relucientes
son las bayonetas…
Castígalos oh Dios, malogra su política
confunde sus memorándums
impide sus programas
A la hora de la Sirena de Alarma
tú estarás conmigo
tú serás mi refugio el día de la Bomba
Al que no cree en la mentira de sus
anuncios comerciales
ni en sus campañas publicitarias, ni en sus
campañas políticas
tú lo bendices
lo rodeas con tu amor
como con tanques blindados.

Homenaje y una lecturas

La visita de Ernesto Cardenal se produce por una gestión de la Dirección de Derechos Humanos de la Municipalidad de Godoy Cruz. La tarea de traer al poeta, último ganador del premio Reina Sofía de Poesía, desde Nicaragua hasta Mendoza sólo para actividades en ese departamento lo dicen todo.

El autor de Oración por Marilyn Monroe estará presente hoy, a las 11, en la inauguración del edificio de la Biblioteca y Mediateca Pública Municipal Manuel Belgrano, que por fin, después de 46 años, tendrá su propio lugar. Allí, además, el poeta y sacerdote nicaragüense será reconocido como visitante ilustre de Godoy Cruz.

Luego, a las 20.30, en el teatro Plaza (Colón 27, Godoy Cruz) Ernesto Cardenal brindará un recital de poesía, con entrada gratuita (que debe retirarse en la boletería de la sala, de 9 a 18).

Todas estas actividades, incluida la presencia del celebérrimo poeta, se enmarcan en el Mes de la Memoria, que Godoy Cruz también celebrará la semana próxima con un recital del uruguayo Jaime Roos y diversas charlas, entre ellas una de Eduardo Sacheri y otra de Pipo Lernoud.

Humillado por el Papa

Ernesto Cardenal era ministro de Cultura de la Revolución Sandinista en Nicaragua, cuando en 1984 el papa Juan Pablo II visitó ese país. Las relaciones ya se sabía que no eran buenas entre los sacerdotes de la línea de Cardenal (comunistas y adherentes al movimiento de la “teología de la liberación”), así que no estaba prevista una reunión pública. Pero Juan Pablo II se salió de lo pactado y quiso reprender públicamente a Cardenal ante las cámaras y los periodistas por su papel en la Revolución. Esta foto documenta ese momento.

http://www.diariouno.com.ar/espectaculos/Que-el-Papa-sea-argentino-me-provoca-una-gran-esperanza-20130315-0006.html

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