“Cadáver exquisito” de Luis Scafati en La Nave

“Cadáver exquisito” de Luis Scafati en La Nave

jun 7, 13 • In Misceláneas

“El arte es una sola cosa, más allá de los oficios”

El artista mendocino Luis Scafati inaugura una muestra de “dibujos literarios” llamada “Cadáver exquisito” en la Nave Cultural


UNA MIRADA SOBRE DRÁCULA. ESTA OBRA SE TITULA VUELO Y ESTÁ INSPIRADA EN EL CLÁSICO DE BRAM STOKER. SE VERÁ EN LA NAVE.

Fernando G. Toledo
fgtoledo@diariouno.net.ar

Nos lo podemos imaginar así: camina hacia el equipo de música y lo enciende. Ya ha elegido lo que quiere oír, así que sólo le resta apretar el play. La casa comienza a inundarse con esa guitarra desgarradora y una voz no menos venida desde el dolor. El que canta es Roger Waters, lo que suena es The Wall, de Pink Floyd. Y el que escucha, camina hacia su escritorio y comienza a dibujar es el artista mendocino Luis Scafati.

Ese ritual de creación, en el que puede ir cambiando la música reproducida, o ser intercalada con lecturas diversas, ha sido muy fructífero. Ha conformado una obra admirable, personal y fácilmente reconocible, que ha puesto al Fati (tal como se lo llama) entre los artistas gráficos más admirados de nuestro país.

Si hacemos caso a lo que nos dice, el artista no está radicado sino por lo pronto “trasplantado” en Buenos Aires. Porque Mendoza es su “lugar en el mundo” y porque no deja jamás de volver, compartir y repartir su arte entre los suyos.

En esta ocasión lo hará con la muestra “Cadáver exquisito”, que se inaugura hoy en la Nave Cultural y permanecerá abierta hasta el 4 de julio. Constituirá un amplio recorrido por obras recientes que tienen
como eje las obras literarias, alrededor del cual Scafati ha producido algunos de sus mejores trabajos.

Antes de la apertura, el artista mendocino se prestó para este diálogo, como siempre, lleno de riqueza y tan disfrutable como sus dibujos.

¿Qué ofrecés en esta muestra y qué representa para vos exponer en Mendoza?
–Expongo esporádicamente en Mendoza y es como una especie de examen. Es rarísimo. Vengo acá y siempre con retrospectivas. En estos últimos años no he podido hacer muestras chicas. Esta muestra se llama “Cadáver exquisito” y lo que la hace diferente o que le da un carácter especial es que la mayoría de lo que voy a mostrar viene de libros que ilustré. El título es el mismo de mi último libro, y tiene que ver con el procedimiento de escritura de los surrealistas, en el que juntaban palabras de escritores distintos para formar un solo poema.

Reincidís, entonces, en tu filiación literaria. Has trabajado mucho en esto de ilustrar grandes obras, como La metamorfosis (Kafka) y Martín Fierro (José Hernández). ¿Qué otras obras literarias has abordado?
–Lo último que hice, y que va a salir en poco tiempo, es Informe sobre ciegos, de Sábato: parte de los originales se verán en la Nave. Pero estoy apuntando a mezclar mis textos con mis imágenes. Voy más allá de ilustrarlos. Lo que se producen son “artefactos”, un procedimiento que ya hacía Cortázar al hacer interactuar su texto con fotos o mapas o dibujos. Texto e imagen son una sola cosa. Yo durante muchos años he escrito un diario con dibujos y textos…

O sea que parte de tu producción es también literaria…
–Escribo mucho, no soy un iniciado en la escritura. No es una cosa espontánea que se dio ayer, pero sí lo vengo trabajando en secreto. Y, como decía, lo que hago no es estrictamente literatura, sino una mezcla. No estoy diciendo que lo mío sea atípico. El caso más importante que conozco es una obra dibujada y escrita por Günter Grass, un libro chiquito. Cuando lo vi me dije: “La puta, él está haciendo justo eso a lo que yo aspiro, y que vengo tratando de hacer desde hace mucho”.

¿Sólo has experimentado así con tu propios textos?
–No, también en La ciudad ausente, que hice con Ricardo Piglia. Allí hice un experimento, a partir de su propuesta de hacer una historieta. Yo no quería eso, así que salió una novela gráfica, con todo el sentido de las palabras.

Con tu obra te has convertido en uno de los grandes artistas gráficos de la Argentina. ¿Te has permitido reflexionar sobre tu estilo?
–El estilo, lo que se entiende por estilo, es algo que el que lo tiene no lo ve. Es muy difícil verse a sí mismo, es como cuando yo me miro al espejo: no tengo la totalidad de mi forma. Podría verla en una versión cinematográfica, pero nunca va a ser lo mismo. Uno puede saber más del estilo de otro que de uno mismo. En lo último que uno piensa es en el estilo, está pensando en la claridad de lo que está haciendo. Sí puedo saber que ando por el expresionismo, condimentado con algo de surrealismo; pero eso es una aproximación. Tendemos a ponernos etiquetas, porque eso tranquiliza, pero no es real. Esas clasificaciones a veces no tienen nada que ver con lo real. Cuando uno está metido en el arte, es difícil saber sobre él.

Además de artista gráfico, sos escultor. ¿En qué momento decidís expresarte en uno u otro lenguaje?
–Yo opino que el arte es una sola cosa, más allá de los oficios. Si por mí fuera, abarcaría muchísimas expresiones. Lo que pasa es que yo sé manejarme, si se quiere, con la imagen. Y el dibujo y la escultura están muy cerca: en los dos trabajás con la forma. Con el color no pasa lo mismo, vos casi a veces prescindís de la forma. Pero en el dibujo buscás la forma. Y en la escultura, también. Como escultor yo me considero elemental.

–¿Tenés algún ritual a la hora de crear? Por ejemplo, te acompañás de un café, de un disco…
–Muchas veces empiezo un laburo escuchando The Wall, de Pink Floyd, un disco que me ha dado muchos dibujos. Yo no sabría decirte cómo me pasa, pero me sale un dibujo. Recuerdo cuando apareció Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band, de Los Beatles; yo dije: “Esto es lo que tengo que dibujar”. No sabía cómo traducirlo, pero sabía que tenía que hacerlo. La música es un trabajo de sonido y tiempo, pero ¿cómo meter el sonido y el tiempo el dibujo? En fin, siempre trabajo teniendo música, es una adicción.

–¿Dibujás de día, de noche?
–Me gusta trabajar de día, aunque la noche tiene su atractivo. A veces leo un texto y me voy a dormir, y hay cosas que te pasan en la cabeza y al otro día me levanto a dibujar, porque se mezcló todo. Es bueno darse ese tiempo. Si estás apurado por el tiempo, te sale una mierda.

–¿Cómo te llevás con las tecnologías digitales?
–Yo soy un troglodita, una especie en extinción, trabajo todo a mano.

 

Cadáver exquisito Artista: Luis Scafati.

Inauguración: a las 20.30, en la Nave Cultural (Maza y España, Ciudad). Visitas: martes a sábados, de 10 a 13 y de 18 a 21; domingos de 18 a 21.

http://www.diariouno.com.ar/espectaculos/El-arte-es-una-sola-cosa-mas-alla-de-los-oficios-20130607-0015.html

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