Agosto será una prueba crucial

Agosto será una prueba crucial

jun 16, 13 • In Columnas, Política, Tapa

Las primarias abiertas están a la vuelta de la esquina. Los radicales tienen los candidatos mejor instalados y el PD ofrecerá la única interna de verdad


Candidatos a diputado en primer término: Julio Cobos, Alejandro Abraham y Roberto Iglesias (Ilustra Diego Juri para UNO).

Por Andrés Gabrielli
En voz baja

Nada de lo que importa pareciera importar mucho por estos días. Al menos respecto de la alta política que se balconea en estos pagos.

Ni siquiera la fugaz visita de la Presidenta dejó una estela perdurable.

Lo importante, en ese caso, era la puesta en valor de una millonaria inversión en la refinería de Luján de Cuyo. Pero el empeño constante de Cristina Fernández por transformar cada una de sus apariciones públicas en una suerte de show tipo Hola, Susana, termina desviando la atención y desvirtuando el sentido primigenio de los actos.

Lo que quedó en el tintero, tras la verborrea y los mohines del miércoles en YPF, fue el mote de Capitán Bermejo que la jefa de Estado le enjaretó al intendente de Maipú, el rebautizar el yacimiento sureño de Vaca Muerta como Vaca Viva o el acostumbrado reto al gobernador, esta vez por empeñarse en soplarle datos al oído. Esas cosas.

Fruslerías tribuneras.

El público mendocino, por lo tanto, se inclinó hacia el vulgar culebrón de la reina que insultara a Cristina por Facebook (¡ay la juventud perdida de estos días!) y que terminó consecuentemente echada por la Municipalidad de Luján.

Don Julio y el vamos por todo
A la nomenclatura oficialista le interesó otra cosa más endogámica que la reinita lujanina desgraciada: el armazón de las listas electorales para la confrontación en ciernes y las respectivas instrucciones que vino a dejar el ministro de Planificación, Julio De Vido, además de repartir dinero para obras, que los intendentes recibieron cual maná del cielo.

Rosca va, rosca viene, don Julio, en la intimidad de un encuentro para pocos, fijó un mensaje en la mente de la primera línea del peronismo local: tras los comicios legislativos de octubre, el kirchnerismo tiene como prioridad reformar la Constitución. “Hay que escriturar el proyecto”, les dijo.

Para unos -los más cristinistas- fue el esperanzador anuncio de que se quemarán las naves en pos de la re-reelección de la Presidenta. El proyecto, en este caso, se llama Cristina eterna.

Lo cual lleva, como efecto o daño colateral, que la aspiración reformadora de la Constitución local que alienta Francisco Pérez pierda toda posibilidad. Nadie, en la oposición, le va a abrir esa caja de Pandora bajo el clima viciado de la eternización cristinista.

Otros, más cautos, creen que De Vido solo apunta a garantizar la continuidad del modelo, pues aludió peyorativamente a la Constitución liberal que dejara el Pacto de Olivos. Y es una manera, de paso, de asegurar el poder de Cristina hasta que, finalmente, empiece a tomar cuerpo el inexorable proceso sucesorio.

Agosto será decisivo
Especulaciones aparte, la semana dejó una única certeza dentro del mar de vacilación política y de vaguedad institucional que caracteriza al país: habrá primarias en agosto.

Son las denominadas PASO (primarias abiertas, simultáneas y obligatorias) que servirán para oficializar las listas de candidatos al Congreso Nacional el domingo 11 de dicho mes.

Es un sistema todavía demasiado joven como para que se le asigne un cabal significado.

Pero algunos, los experimentados, los que miran en profundidad, saben que las PASO serán vitales y definitorias.
Uno de ellos es el exgobernador Roberto Iglesias: “Todo se juega en agosto”, dice con el ceño fruncido.

Es correcta su apreciación.

En ese acto no solo quedarán legitimados, aquí, los aspirantes a una diputación nacional. También quedará marcada a fuego una tendencia para el voto final de octubre. Y servirá para definir un orden de prioridades en el bloque opositor. Quienes figuren arriba podrán quedarse con la parte del león en cuanto alternativa de poder.

Y para el oficialismo, si no logra una buena recolección en agosto, puede resultar desmoralizante de cara a la nueva campaña electoral.

Carrera corta y filtrado fino
Hay un elemento clave en lo que se viene: las primarias están a la vuelta de la esquina.

Como el nombre de los aspirantes terminará de conocerse el sábado próximo, quedará poco más de un mes y medio para la propaganda. Casi nada en vistas de posicionar candidatos que no tengan ya un alto nivel de conocimiento.

O sea, se trata de una competencia propia de un esprínter, de un velocista. Y que hará las veces de filtro.

En ese sentido, las dos listas radicales corren con ventaja. Ambas llevan a exgobernadores al tope de las preferencias: la oficial, con Julio Cobos; la disidente o pararradical (apelando al sello del Partido Federal), con Iglesias.

Ninguno de ellos necesita ser presentado ante la sociedad.

Al peronismo, en cambio, le demandará un esfuerzo adicional para que el intendente de Guaymallén, Alejandro Abraham, termine de prender en la provincia. Por eso les preocupa llevar en segundo lugar a un sanrafaelino (ya sea Omar Félix o la concejala Cristina Da Dalt), cuestión de asegurarse un buen caudal en el Sur.

En cuanto al socialismo, poco importa la popularidad de Alberto Montbrun. El grueso de su atractivo radica en su referente nacional, el santafesino Hermes Binner.

Los gansos y la única interna
Las agrupaciones mencionadas no harán una confrontación fuerte hacia adentro (la de Cobos contra Armagnague tiene poco color), a menos que el peronismo se desdoble. Por lo tanto la única interna verdadera, la única primaria que seleccionará su nómina entre distintas opciones reales, será la que libre la coalición de demócratas, macristas y peronistas disidentes.

Las ofertas pueden ser de tres a cinco, con referentes, en la cabeza de lista, como Carlos Aguinaga, Luis Rosales, Daniel Cassia, Enrique Thomas y hasta se habla de Omar De Marchi.

Alguno de ellos quizá se baje, pero lo cierto es que promete ser una puja intensa, dinámica, motivadora.

Y les permitirá a los gansos recobrar algún vigor, justo cuando ven su tercer puesto histórico amenazado por la irrupción de Iglesias.

Dice el antifilósofo galo Michel Onfray que las elecciones, en nuestro tiempo, son “una farsa”, una trampa para bobos, pues “hacen creer en la verdad de un mecanismo que sin embargo está quebrado desde hace tiempo”.

¿Servirán las PASO para sacarnos ese sabor amargo de la boca? ¿Para recuperar un poco de entusiasmo en nuestros representantes?

He ahí la gran apuesta de los candidatos. El sábado próximo tendremos su nombre y su foto. Cuestión de semblantearlos.

Compartir

Related Posts

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Scroll to top