Llegan “Los Guardianes de la Galaxia Paquista”

Llegan “Los Guardianes  de la Galaxia Paquista”

ago 3, 14 • In Columnas, Política, Tapa

Rumbo a 2015. Pérez lanza a sus ministros a la carrera electoral. Pero los amenazan Galuccio, los buitres, la recesión, el desempleo

Los ministros de Pérez que pretenden la gobernación: (de izq a der) Marcelo Costa, Marcos Zandomeni, Matías Roby y Diego Martínez Palau. Ilustra Diego Juri para UNO.

Los superhéroes de Paco: Marcelo Costa, Marcos Zandomeni, Matías Roby y Diego Martínez Palau (Ilustra Diego Juri para UNO).

Por Andrés Gabrielli
Diario UNO

La ominosa silueta de un buitre transnacional sigue planeando sobre el país, el superministro carilindo Axel Kicillof sigue asestando ingeniosos anatemas (“decir que la Argentina entró en default es una pavada atómica”), pero sin resolver aún el problema y, para colmo, desde tierra adentro hay que zamparse el malhumor que vierte la Rosada.

“Es un momento muy complicado”, reconocen, con pragmatismo, los funcionarios locales. “No arreglar el tema de los holdouts es un gran contratiempo para la economía”.

En este contexto, el gobernador Francisco Pérez decidió, después de casi tres años de pulcro alineamiento, desmarcarse de la Presidenta por la cuestión petrolera.

Lo hizo en el tramo de la mayor debilidad de su gestión: debilidad financiera, debilidad política y debilidad de horizonte personal.

¿Fue un salto hacia adelante o un salto al vacío?

Moviendo fichas
Bajo este clima, el gobernador volvió a modificar su gabinete.

Se trató de una movida ajedrecística que apunta a reafirmar a sus hombres con la mira puesta en 2015.

Le debía este enroque a uno de sus ministros de mayor confianza, Marcelo Costa, a quien sacó de Hacienda (una verdadera silla eléctrica en estas circunstancias), para ponerlo en una cartera más amable, Agroindustria, desde donde podrá socializar con los sectores productivos.

Ahora bien, ningún eventual anotado la tiene servida. El camino hacia la candidatura a gobernador está pleno de obstáculos. Veamos.

Zandomeni, empetrolado
Los competidores ministeriales, Los Guardianes de la Galaxia Paquista, siguen siendo cuatro, si consideramos que un quinto, el superintendente de Irrigación, José Luis Álvarez, perdió impulso.

Hay otro que la tiene más fácil, Javier Espina, cuya cartera, Turismo, es fuente de buenas noticias (“El ministerio de la foto”, describe otro colega, envidioso). Pero no se anotó.

Del cuarteto en danza, pues, el que menos musculatura luce es Marcos Zandomeni. Joven, mediático, ambicioso, carece, sin embargo, de un sólido soporte hacia adentro.

Encima, desde Energía debe lidiar con el mayor dolor de cabeza que hoy tiene Pérez: la pelea con el CEO de YPF, Miguel Galuccio, quien pretende darle homogeneidad y previsibilidad al marco hidrocarburífero nacional para atraer inversiones.

Detrás de Galuccio está Cristina. O sea, pelearse con él, es pelearse con la Casa Rosada.

“En el tironeo de Jorge Sapag con Galuccio, Paco quedó en el medio”, describen desde su entorno.

¿Por qué decidió jugar, finalmente, detrás del gobernador neuquino? Una pregunta inquietante, dado que Pérez nunca fue infiel a la Presidenta y que la Provincia muestra una delicada situación en sus cuentas.

“Si se hubiera apartado de Sapag, lo habrían acusado de arrodillarse ante la Nación”, explica otro ministro. “Está entre la espada y la pared”.

No solo eso. Pérez está con el caballo a mitad del río: sin clarificar su rol como socio de YPF, sin terminar de peraltar la vía del capital inversor, sin refinanciar la deuda provincial (el hueco trepa a los 80 millones de pesos en el trimestre), sin el cariño de la Rosada y con tres de sus diputados nacionales (González, Sagasti, Carmona) afines a la posición de Galuccio, a los que habría que agregar Omar Félix, el representante mendocino en el directorio de YPF.

Un intríngulis de órdago.

Costa, lanzado y feliz
El enroque en Agroindustria trajo una alegría doble: para Marcelo Barg, el ministro saliente, porque tomará un rumbo profesional más tranquilo, y para Costa, porque le dará rienda suelta a su actual pasión, que es la construcción política.

“Es un gran desafío”, dice, feliz. Llega sin recursos, con la economía en retroceso, inflación y pérdida de empleos.

Pero el cargo le permitirá recorrer Mendoza, escuchar, aprender y construir un discurso propio.

Y dice contar con una ventaja: “Mi historia dentro del peronismo”. Lo que se traduce en sustento interno.

Roby, recargado
A Matías Roby, el fogoso ministro de Salud, le pasa al revés que a Costa: no tiene historia pejotista.

Su fuerte está en la calle. Y en el espaldarazo que le garantiza el gobernador, su amigo personal.

Sincero, frontal, avasallador, brutal por momentos, decidió dar su batalla a todo o nada contra la burocracia sindical y los arraigados vicios del sistema de salud.

“Es el mejor perfilado hoy, pero es un loco. Su mayor problema es el equilibrio”, lo describe un colega.

Roby, en la intimidad, está convencido de que será gobernador.

La estructura estatal -política y gremial- tiembla, entera.

Pero al Gobierno le ha dado un sacudón fenomenal. Le ha soplado las telarañas de los rincones.

Martínez Palau, amendocinado
El cuarto espadachín es Diego Martínez Palau, de Transporte.

Otro ministro, conocedor de la idiosincrasia, lo define como el candidato perfecto, el mendocino ideal: “Buen aspecto, juvenil, atlético, abogado, liceísta, casado con una ex reina de la Vendimia. No hay cómo empardarlo en este aspecto”.

En su cartera no hay mucho para mostrar de extraordinario, pero tampoco como para sufrir.

Su candidatura está en marcha. Y parece haberla atado al destino de su par nacional, el presidenciable Florencio Randazzo.

Es un riesgo. Considerable.

“El que no arriesga no gana, dijiste”, canta Las Pastillas del Abuelo.

Aunque: “El que arriesga puede morir por amor”.

Compartir

Related Posts

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Scroll to top