Mendoza, un semillero del cambio en la política

Mendoza, un semillero  del cambio en la política

ago 16, 15 • In Columnas, Política, Tapa

Sorpresa. Del Caño será candidato a presidente FIT y la UCR sigue atesorando su esperanza de resurrección en la provincia

El mendocino candidato a presidente por el FIT, Nicolás del Caño. (Ilustra Diego Juri para UNO)

El esforzado ascenso. Nicolás del Caño, candidato a presidente, como lo fuera Bordón. (Ilustra Diego Juri para UNO)

Por Andrés Gabrielli

Diario UNO

De escasa relevancia como internas propiamente dichas en la provincia, las primarias del domingo pasado ofrecieron, al menos, un resultado para subrayar: la consagración de Nicolás del Caño como candidato a presidente por el Frente de Izquierda.

Hacía veinte años que Mendoza no ponía a un político surgido de su factoría en esa instancia de primera línea; desde que José Octavio Bordón enfrentara a Carlos Menem en 1995.

Las circunstancias tienen poco en común, porque Bordón fue un desprendimiento del propio peronismo, dispuesto a desafiar a la expresión dominante de su partido que ni siquiera los Kirchner se atrevían a contradecir en aquella época.

Menem se hallaba en la cúspide de su poder. Así y todo, el Pilo merodeó la posibilidad de forzar una segunda vuelta electoral.

Ese fue, por otra parte, el comienzo del tobogán para el radicalismo como principal fuerza de oposición. Su candidato, Horacio Massaccesi, resultó tercero con un 17% de los votos.

Fue el acto final del acostumbrado bipartidismo en la Argentina.

Desde entonces, con algunos altibajos y rarezas como la Alianza encabezada por De la Rúa, la UCR no detuvo su declive, hasta llegar a la pobre cosecha del senador y presidente partidario, Ernesto Sanz, el domingo, juntando un 11%, apenas, dentro de la interna de Cambiemos.

Mendoza, esperanza de cambio
Pese a que Mendoza es el quinto distrito electoral en importancia, detrás de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y la Capital Federal, es un formidable vivero para generar simientes de cambio en la política.

Hay dos ejemplos a la vista: el FIT y la UCR.

En la izquierda, Del Caño representa esa capacidad de irrupción juvenil y sorpresa que necesita toda fuerza contestataria para hacerse notar en un escenario vasto.

Hace solo dos años, Del Caño dio la nota arrebatándole una banca en la Cámara de Diputados a un dirigente tradicional del peronismo como el sanrafaelino Omar Félix. Desde allí construyó una carrera, con gran activismo en las calles, hasta desbancar, en la competencia nacional, al caudillo de su colectivo partidario, Jorge Altamira.

Junto a él ha ido creciendo, en el terreno local, Noelia Barbeito, que fue ascendiendo de senadora provincial a candidata a gobernadora y, ahora, a diputada nacional.

Del Caño está lejos de posicionarse como Bordón. Integra el segundo pelotón de presidenciables, junto a Stolbizer y Rodríguez Saá, a respetable distancia del trío que conforman Scioli, Macri y Massa.

Pero lo suyo, dada su juventud, es el amplio futuro a explorar.

“La poesía es un arma cargada de futuro”, decía Gabriel Celaya.

“Poesía para el pobre, poesía necesaria/ como el pan de cada día”.

Le cae como anillo al dedo.

La UCR y un desafío tremendo
Está visto que, al igual que la izquierda, la UCR de Mendoza seguirá siendo esperanza de cambio. También, posiblemente, esperanza módica de resurrección a pleno.

No lo lograron, es cierto, los mismos mendocinos cuando comandaron el partido a nivel nacional. Roberto Iglesias terminó con Roberto Lavagna como candidato a presidente en 2007 (y Julio Cobos devenido radical K bajo las faldas de Cristina) y, hoy, Sanz termina al servicio de Mauricio Macri.

Aun así, Mendoza continúa como la plaza más fuerte del radicalismo, luego de la conquista gubernamental de Alfredo Cornejo. Y si Cobos ratifica en octubre su dominio en las urnas, como viene sosteniendo desde 2013, se le sumará para conformar un binomio de referencia para el nuevo mapa político del país.

El desafío que les cae entre manos es tremendo. La UCR no acierta a reinstalarse como alternativa de poder en la Argentina. Cada vez está más lejos, como lo atestiguan las presidenciales de octubre.

Mendoza, entonces, vuelve a contar con una oportunidad única de revertir la historia.

El peronismo en su laberinto
Más extraña todavía es la situación del peronismo mendocino, que ha entrado en una zona de turbiedad mental que, por momentos, se acerca a la desesperación.

Cuesta hallarle alguna mínima explicación al empecinamiento que tienen algunos dirigentes de larga experiencia, como el diputado Guillermo Carmona, repitiendo, cual autómatas, que ganaron la elección del domingo pasado.

Lo que se disputó, en dichas PASO, fue una competencia entre agrupaciones políticas, como reza, textualmente, la planilla oficial del sitio Elecciones Argentinas.

La Alianza Cambiemos, en Mendoza, sumó el 36,11% de los votos; la Alianza Frente para la Victoria, el 33,20%.

No hay discusión posible.

La terquedad de algunos candidatos y dirigentes (cada vez menos, es cierto) en negarse a reconocer el resultado solo se entiende como una señal a la militancia para que no baje los brazos. Para hacerle creer que han torcido la tendencia negativa.

Pero están quedando al borde el ridículo frente al ciudadano común. Que es el que verdaderamente puede ayudarlos a torcer los vientos, siempre y cuando confíe en Daniel Scioli, la única carta de victoria del PJ vernáculo.

Mañana, 17 de agosto, se evoca la figura del general San Martín.

Decía el Libertador: “Mi mejor amigo es el que enmienda mis errores o reprueba mis desaciertos”.

http://www.diariouno.com.ar/mendoza/Mendoza-un-semillero-del-cambio-en-la-politica-20150816-0044.html

Compartir

Related Posts

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Scroll to top