El debate de esta noche dará la estatura del país

El debate de esta noche  dará la estatura del país

nov 15, 15 • In Columnas, Política, Tapa

Esperanza. Como dice Kovadloff, el deseo es que el cruce entre Macri y Scioli “no tenga un carácter cloacal”, que fluyan las ideas

Los dos candidatos (Scioli y Macri) que se enfrentan en el balotaje. (Ilustra Diego Juri para UNO)

Daniel Scioli y Mauricio Macri en un mano a mano para la historia (Ilustra Diego Juri para UNO).

Por Andrés Gabrielli
Diario UNO

Mauricio Macri y Daniel Scioli (nombrados así, en el orden que dispuso el sorteo para iniciar el debate de esta noche) están a las puertas de la historia.

Van a entrar de todos modos. De hecho ya lo están haciendo, por haber arribado al balotaje.

La cuestión es cómo acaban de ingresar a los anales de la democracia argentina. Si por la puerta grande. O por una rendija del patio trasero.

Depende exclusivamente de cada uno de ellos. De cómo planteen los términos de este primer cara a cara que definirá una elección presidencial en el país.

“No me gustaría que el debate tenga un carácter cloacal. Es decir, que sea un servidero donde abunden los insultos y falten las ideas”, manifestaba ayer un fino intelectual y poeta como Santiago Kovadloff.

Es la esperanza -y los miedos -que expresa buena parte de la ciudadanía.

Una ciudadanía que, con seguridad, llevará al tope las mediciones de audiencia para este tipo de asuntos y pondrá la tensión de las redes sociales en su potencia máxima.

La Argentina ya eligió
Cabe una primera conclusión general, antes de que comience el cruce, a las 21, según las reglas impuestas por Argentina Debate. Y es que, más allá de quien gane hoy y, después, quién resulte triunfador el domingo próximo, la Argentina ya hizo una elección crucial.

Ya definió, con meridiana claridad, un perfil de candidato.

El país, en efecto, llevó a este duelo final, emocionante e imprevisible como en los clásicos del Viejo Oeste, a dos hombres que se parecen. Dos moderados. Dos políticos respetuosos, afables con los rivales de turno, que hasta ayer nomás jugaban al fútbol juntos y se decían amigos.

Para esta etapa que viene, entonces, la Argentina eligió un camino de amortiguamiento de los gestos y los discursos. De mayor acatamiento -se supone- al rol y a la independencia de las instituciones de la Nación.

Veremos cuánto de esto se respeta (o no) en los cruces de esta noche.

Un escenario provincial distinto
Algunas cosas han variado respecto de la primera vuelta del 25 de octubre que dejó técnicamente empatados a Scioli (con ligera ventaja real) y a Macri.

Una de ellas, de no menor importancia, es que ya no jugarán expresamente en la boleta los referentes provinciales. Para bien o para mal.

Por ejemplo, Scioli ya no tendrá que cargar con la mochila de plomo que significaba Aníbal Fernández en Buenos Aires.

En compensación, Macri se beneficia con el inesperado y refulgente triunfo de María Eugenia Vidal. Hasta tal punto que, en la campaña de estos días, figura como si fuera ella su compañera de fórmula.

De igual modo, esta breve campaña que conduce al balotaje dejó al descubierto, descarnadamente, la realidad política de Mendoza.

Macri hizo su visita a mitad de semana rodeado, en un clima de euforia, por la totalidad del elenco local que ganó las últimas elecciones: Cobos, Cornejo, Balbo, los intendentes electos y un largo etcétera.

Scioli, en cambio, todavía no pasa por Mendoza. Es probable que haga una visita fugaz en los próximos días, proveniente de San Juan.

El problema no es él, que sigue conservando una buena imagen.

El problema son sus posibles acompañantes peronistas en la foto, en un momento de gran conflictividad para el gobernador Pérez, para intendentes como Lobos y López Puelles,y sin un solo rostro “ganador” dentro del Gran Mendoza.

Qué puede pasar esta noche
¿Con qué expectativas seguiremos hoy la tele o la radio?

Muy simplemente, un reconocido analista político como Carlos Fara define un escenario con tres finales posibles: “1) que ninguno de los dos arriesgue mucho y, aunque se hayan flexibilizado las reglas para que haya más intercambio, pase sin pena ni gloria (hoy parece lo más posible); 2) que Macri tenga un traspié y genere dudas que resuciten miedos y se acorten distancias; o 3) que más allá de la performance de Macri, Scioli tenga una noche brillante e instale dudas por la positiva acerca de quién es el mejor”.

Ricardo García, a su vez, lo ve así: “El candidato oficial busca dar el golpe en el debate. Macri apuesta a un cero a cero”.

Más allá del resultado, es esencial entender que esos dos hombres ubicados en los umbrales de la historia le van a transmitir un mensaje no solo político sino también de clima social al país. Un ademán de mayor convivencia y diálogo.

O no. Podrían ahondar la grieta.

Valga una expresión de deseo, entonces, para esta noche crucial.

Decía ayer, en Radio Nihuil, Kovadloff: “Me gustaría que los dos candidatos evidencien la responsabilidad, no de acusar al otro, sino de ser persuasivos en la defensa de lo que pretenden. Esto requiere un grado de civilidad y de educación muy altos. Es una exigencia, sin embargo, que tenemos derecho nosotros los argentinos de hacerles a los dos”.

¿Y qué riesgos enfrentamos?

Kovadloff: “Es un escenario en el cual la tentación de estar por debajo de lo que exige el afianzamiento de la vida republicana es muy grande. Sería muy, muy penoso para todos los argentinos que en el debate se impusiera el que grite más o el que insulte mejor. Eso no nos abre un porvenir. Nos devuelve al pasado”.

La puerta grande de la historia permanece abierta.

Compartir

Related Posts

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Scroll to top