Alejandro Gullé, el procurador “mano dura”, Mendocino del Año

Alejandro Gullé, el procurador “mano dura”, Mendocino del Año

dic 31, 16 • In Columnas, Política, Tapa

Alejandro Luis Alberto Gullé (61), según la pluma de Diego Juri.

Alejandro Luis Alberto Gullé (61), según la pluma de Diego Juri.

Por Andrés Gabrielli
Diario UNO

Como ya es tradición desde su nacimiento, diario UNO eligió al Mendocino del Año al final del calendario. La distinción, en este 2016, recayó sobre el nuevo procurador general de la Provincia, Alejandro Gullé, en quien el gobernador Cornejo “encontró a un intercoluctor experimentado, con lectura propia de la interna judicial y nada dubitativo a la hora de tomar las riendas”, según explica el director del matutino, Rubén Valle.

Afable, predispuesto, como si no le pesara la responsabilidad que el Gobierno y la comunidad han depositado sobre sus espaldas al frente de la Procuración, Gullé habla con una convicción envidiable.

Lo que sigue es la entrevista completa, sin editar, sin cortes.

-¿Cómo le sienta la distinción Mendocino del Año?

-La verdad es que me resulta una sorpresa. Nunca pensé que pudiera ser elegido como Mendocino del Año. En el ámbito judicial, y por las características que tiene nuestra actividad, estas distinciones resultan francamente impensadas. No obstante, es un gran orgullo que me hayan distinguido.

-Sentirse públicamente reconocido por la comunidad, ¿implica un compromiso extra?

-Por supuesto, trae aparejado un compromiso extra. Desde que comenzó el proceso para que yo llegara a ser procurador, sentí una fuerte responsabilidad por distintos motivos. En primer lugar, porque llegaba en reemplazo del doctor Rodolfo González, un hombre que trabajó mucho para construir este Ministerio Público. En segundo lugar, porque recibí el apoyo prácticamente unánime del espectro político, ya que según tengo entendido, la votación del Senado fue de 34 votos a favor contra 1 en contra.

-¿Esto lo obliga a dar lo mejor de sí o no le hacen falta este tipo de motivaciones?

-La distinción que me da la comunidad claramente reafirma mi compromiso de trabajo fecundo para lograr impactar de manera positiva en la seguridad de los mendocinos, porque como lo he manifestado en anteriores oportunidades, el Ministerio Público Fiscal es una de las “ patas” de la seguridad, esto es, si somos efectivos y llevamos con éxito nuestras investigaciones, vamos a lograr sacar del circuito del delito a los malvivientes, con lo cual contribuiremos de manera decisiva a la seguridad de nuestra provincia.

-¿Cómo es la mejor manera de ser solidario hoy?

-La solidaridad admite varias perspectivas de análisis. Tal vez la que tiene que ver con mi actividad es aquella vinculada al respeto irrestricto de los derechos y bienes de nuestro prójimo. Uno no vive aislado, es necesario lograr una convivencia pacífica y, para ello, debemos tomar conciencia de que nuestros derechos no son absolutos, y el límite nos lo impone el del otro. En este sentido, creo importante destacar que los argentinos somos muy exigentes al momento de hacer valer nuestros derechos, pero olvidadizos cuando se trata de cumplir con nuestras obligaciones. Si lográramos ocuparnos con mayor responsabilidad de éstas últimas, seguramente seríamos una sociedad mucho más solidaria.

-Póngase en nuestro lugar: ¿a quién le hubiera dado usted la distinción de Mendocino de 2016?

-Le hubiera dado la distinción a Trinidad Rojas Campos. La conocí en el evento organizado por Diario Uno. Es la mujer que terminó la escuela primaria a los 80 años. Es un ejemplo para todos los mendocinos. Demuestra que con esfuerzo y dedicación se pueden lograr los objetivos que nos planteamos.

-¿Recuerda especialmente a alguno de los anteriores Mendocinos del Año que destacó este diario desde su fundación?

-A Abel Albino, por su tarea solidaria en favor de eliminar la desnutrición infantil.

-¿A quién admira, contando toda la historia de Mendoza?

-Admiro profundamente a San Martín. Más allá de ser nuestro “gran prócer” nacional, lo siento profundamente mendocino.

-¿A quién le debe el amor, la dedicación por su trabajo, por su profesión?

-Mi primer contacto con “lo judicial” lo remonto a mi época de escuela primaria en el colegio San Luis Gonzaga. Recuerdo que salía de allí y pasaba a buscar a mi padre que era funcionario judicial y me quedaba con él hasta la hora de su salida. De ahí en más lo veía llevándose expedientes a casa y trabajar con su máquina de escribir Olivetti hasta altas horas de la noche. Su responsabilidad y amor por lo que hacía, generó en mí una profunda admiración y deseos de emularlo. A partir de allí comencé a estudiar, ya agotada la secundaria, la carrera de Abogacía, y una vez recibido, con escaso tiempo de ejercicio libre de la profesión, ingresé al Poder Judicial hace 37 años. En resumen, el disparador fue mi padre, Vicente José Gullé, que empezó como auxiliar y se jubiló después de más de 55 años de trabajo como secretario de la Suprema Corte.

-¿Un profesor, un maestro, un ejemplo dentro de toda su carrera?

-Hubo muchos que influyeron en mí dejando su impronta profesional, pero un modelo de magistrado fue la doctora María Liliana De Paolis de Aymerich, con quien compartí 26 años en la Sexta Cámara del Crimen. Ella fue un verdadero ejemplo en todo el sentido de la palabra. Su rectitud, bonhomía, firmeza y contracción al trabajo, sellaron de manera positiva mis años en la magistratura.

-¿Qué es un hombre justo para usted?

-Un hombre justo es aquel que mide con la misma vara las acciones de la gente, sin discriminación alguna de sexo, nacionalidad, condición social ni cualquier otra circunstancia.

-Un ejemplo de hombre justo.

-Nelson Mandela.

-¿Y un hombre sabio?

-Sabio es aquel que sabe disfrutar las cosas simples que tiene la vida, que se place compartiendo con sus hijos, nietos y afectos. También lo es quien trasciende a partir de sus conocimientos, entregándolos de manera generosa.

-¿Quién?

-Mahatma Gandhi.

-Un crimen atroz, en la historia de la humanidad. Un crimen imperdonable.

-El Holocausto.

-¿Hay crímenes imperdonables o todo puede merecer un perdón?

-Para los familiares de las víctimas, los crímenes suelen aparecer como imperdonables. El dolor que ocasiona la herida en el alma de quienes perdieron a un ser querido como consecuencia de un crimen, es profundo. Desde esta perspectiva, todos los crímenes tienen algo de “imperdonables”. Sin embargo, el tiempo ayuda a sanar heridas. Es desde este lugar que tal vez se llegue a perdonar.

-Pena de muerte, ¿sí o no?

-No. No estoy de acuerdo con la pena de muerte.

-¿Por qué goza de tanta popularidad la pena de muerte, como exigencia, en la sociedad?

-Porque lo primero que piensa el ser humano es que la muerte de quien nos ocasionó algún sufrimiento nos puede llegar a reducir el dolor de esa pérdida. Pero seguramente no es así.

-¿Es natural, comprensible, que la sociedad genere un sentimiento de venganza, de vendetta, hacia el delincuente? ¿Y cómo se canaliza eso?

-Creo que es natural, pero no recomendable. Imaginemos una sociedad que solucione sus problemas a través de la venganza. Sería un estado inviable. Para que esto no suceda deben canalizarse los conflictos a través de la justicia, en un estado de derecho que respete las garantías de todos. La respuesta más civilizada es que podamos contar con un Poder Judicial que esclarezca los delitos que se cometen y que aplique la condena correspondiente.

-Eso nos lleva a otro punto: vastos sectores de la ciudadanía abominan de las teorías garantistas o abolicionistas que tanto fascinan a estudiosos o miembros de la Justicia. ¿Quién está equivocado? ¿La sociedad, con su reacción “populista”, o los catedráticos, parapetados en su torre de marfil?

-Todos debemos ser garantistas, entendiendo por tal el respeto irrestricto a los derechos que en el proceso les incumben a las partes. Ahora bien, esto dista mucho del abolicionismo. No soy abolicionista y no estoy de acuerdo con quienes lo sostienen. Todos tienen derecho a pensar lo que quieran, pero el límite es el estricto acatamiento de la ley. No debemos buscar intersticios para volver a la ley más laxa de lo que en realidad es. A veces mediante abstracciones alejadas de la realidad, se desvía el sentido verdadero de la norma.

-En definitiva, ¿es lícito plantear la dicotomía garantismo/mano dura, o es un conflicto inflado, artificioso?

-Es lícito sostener que algunos se ocupan más de los derechos de los imputados que de los de las víctimas. Y esto para mí no es correcto. Si ser mano dura es cumplir estrictamente con lo que dispone la ley, soy mano dura.

-En el último tramo del año, Mendoza se hizo tristemente célebre por la seguidilla de feminicidios y por los abusos en el instituto Próvolo. ¿Cuál de los dos fenómenos fue peor, en términos éticos absolutos?

-Me parece muy difícil discernir cuál de estos ilícitos es peor desde esa perspectiva. En unos les arrancaron la vida a las víctimas , y en los otros, el alma. Ambos son terribles en términos éticos absolutos.

-¿Hay explicación para la escalada de la violencia de género en la provincia? Usted suele intercambiar opiniones con sus colegas de todo el país. ¿En qué escala estamos respecto de las demás provincias?

-Esta problemática es general. No hay una provincia en particular donde no ocurra. Pero, ciertamente, no en todas se han producido hechos de tanta gravedad. Estimo, y así lo espero, que lo sucedido en estos últimos tres meses en orden a los femicidios, no se repita. Yo diría que por lo menos. en lo que va de este año 2016, estamos en los primeros lugares respecto de mujeres muertas a manos de sus parejas o de personas de su entorno.

-¿Qué ha movido todo esto?

-A raíz de lo sucedido en nuestra provincia, claramente se nota que las mujeres se están animando a denunciar respecto de amenazas, lesiones, coacciones, etcétera, lo cual ha determinado que tengamos una gran cantidad de detenidos por estos delitos en la Penitenciaría.

-Lo cual obliga a tomar cartas en el asunto, ¿no?

-Esta es una situación sobre la que debemos actuar de inmediato. Y, debo decirlo, de hecho lo estamos haciendo de manera conjunta con el ministro de Salud, Rubén Giacchi, que está abordando con psicólogos y psiquiatras el tratamiento de los internos para determinar quién está en condiciones de recuperar su libertad a partir de la evolución de su abordaje. Debemos pensar que son delitos -los señalados en última instancia- que amenazan con una pena no muy alta y si el acusado vuelve a la calle sin tratamiento, no existe garantía alguna de que no reincida en conductas de este tipo. También con el ministro Dalmiro Garay estamos trabajando en la aplicación de pulseras electrónicas a algunos imputados.

-¿Qué otros pasos debemos dar, desde el Estado, para avanzar en este asunto?

-Debemos abordar soluciones a mediano y largo plazo a partir de la educación. Es fundamental, y así lo he manifestado antes, que internalicemos en los niños la idea de igualdad de derechos de género. La forma de abordar este tema es que nuestros hijos e hijas sean capacitados en esta temática desde la escuela primaria, que se les enseñe como si fueran las tablas de multiplicar.

-El caso Próvolo, por su monstruosidad, pone en entredicho la condición humana. ¿No le pasa?

-Sí, pone en entredicho la condición humana. Básicamente, no es asimilable que un adulto abuse de un menor, pero mucho menos lo es que quien lo hace, sea un formador, educador o guardador de ese menor; y mucho menos aún, que se aproveche de una situación de vulnerabilidad como lo es el impedimento de expresarse a través del habla que pesa sobre estas víctimas. El caso Próvolo revela la “ monstruosidad” de la condición humana, no sólo en las características del hecho, sino también en el daño irreparable que produjo.

-¿Qué siente ante casos como este: asco, indignación, cansancio moral, desánimo?

-Una gran indignación y a su vez una profunda tristeza por las consecuencias que se evidencian en las víctimas.

-¿Es creyente, doctor?

-Sí, soy creyente. Soy católico.

-¿Con qué regularidad profesa el rito?

-No soy un buen practicante, pero claramente en momentos decisivos de mi vida me aferro a la fe.

-¿Y a usted, como creyente, lo del Próvolo no le remueve los cimientos de la fe?

-Ciertamente la indignación de la que hablé me lleva a no poder evitar proyectar en mi mente la sospecha de un encubrimiento por parte de alguna autoridad eclesiástica. Pero a mí me enseñaron que la Iglesia somos todos , y entonces , como me cabe la certeza de que no todos incurrimos en este tipo de conductas, no tengo derecho a cuestionar la fe en sí misma ni a ponerla en crisis. Sé que, a la par de curas como estos, también existen otros que misionan en lugares remotos, bajo condiciones de vida casi imposibles, ayudando y entregando todo de sí. Desgraciadamente, de esos , casi no hablamos, porque pasan desapercibidos.

-¿Cómo puede ser que exista un personaje “infernal” como Nicola Corradi en el seno de la Iglesia? ¿Cómo se entiende que nos lo hayan mandado desde Italia?

-Desgraciadamente los hay en muchas partes. A veces, como en este caso, agazapados o escondidos dentro de una institución milenaria. No puedo entender que lo hayan mandado desde Italia. Evidentemente, quienes lo enviaron estaban en pleno conocimiento de lo que hacían. Lo enviaron a una institución educadora de niños sordomudos. Mandaron al lobo a cuidar a las ovejas. Un disparate, una locura.

-¿Se podrá investigar hasta las últimas consecuencia o corremos el riesgo de que entre en funcionamiento la milenaria de máquina de ocultamiento que funciona desde hace 2.000 años, como mostró la película En primera plana?

-Lo hecho hasta ahora en la investigación del caso Próvolo demuestra que la Justicia mendocina está a la altura de las circunstancias. Nos hemos avocado con mucho esfuerzo y dedicación a la búsqueda de la verdad sin importar la calidad de los acusados. Sin duda alguna nuestra Justicia ha sobrepasado el accionar que tuvo la de Italia. Ciertamente, allá los delitos prescribieron por el transcurso del tiempo. Nosotros hemos demostrado que eso no va a suceder en nuestra provincia. Los sindicados como responsables se encuentran en la cárcel, sin privilegio alguno, y esperamos que en poco tiempo sean sometidos a juicio oral.

-¿No recibió presiones?

-A fuerza de decir la verdad, debo aclarar que ninguna autoridad eclesiástica ejerció presión alguna para influir en la investigación que estamos llevando adelante. Por el contrario, desde el primer día en que anoticié a monseñor Franzini de la detención de los sacerdotes, ofreció toda su colaboración para aportar los datos que necesitáramos.

-Otra “condecoración” lamentable, según nos comentó el supremo Jorge Nanclares, es que Mendoza lidera el ranking mundial de litigiosidad. ¿Por qué llegamos a esto? ¿Y cómo lo resolvemos?

-La existencia de un alto número de facultades de Derecho, con gran número de egresados, tiene que ver con esto. Debemos avanzar no en el sentido de menguar la cantidad de abogados, sino en formarlos para que sean además de buenos litigantes, buenos mediadores, evitando de este modo el litigio en todos los conflictos. En todas las provincias también existen conflictos, pero no tantos litigios, seguramente porque se resuelven a través de acuerdos prejudiciales.

-Cualquier encuesta de opinión indica la pésima imagen que tiene la Justicia entre la población. ¿Lo tiene merecido?

-En términos generales, tenemos una de las mejores justicias del país. Así lo han manifestado juristas encumbrados que recorren los tribunales de otras provincias. Ciertamente esto no refleja lo que se lee en los diarios. Pero ocurre que lo que normalmente llama la atención de la sociedad es el error, el mal juzgamiento, la inconducta. Mas no debemos perder de vista que, frente a ese error, hay miles de causas que han sido acertadamente resueltas y que no han salido a la luz.

-¿Cómo acercar la Justicia a la gente, cómo reconciliar a los jueces, poco queridos por la “puerta giratoria”, con la sociedad?

-La mejor manera de acercar la Justicia a la gente es logrando un proceso rápido y eficaz. Cuando las personas advierten que su conflicto ha sido resuelto en tiempo razonable, queda satisfecha. Pero no debemos perder de vista que siempre en la resolución de conflictos hay una parte que queda disconforme porque no se le dio razón a su pedido, con lo cual, la mitad de las personas queda conforme y la otra no. A veces, esto hace incompatible la reconciliación de algún sector de la población con la Justicia.

-¿Y la famosa puerta giratoria?

-A partir de la modificación del artítuculo 293 del Código Procesal Penal, está cambiando esta situación. Claramente establece una restricción a la libertad de aquellos que son “reiterantes”, con lo cual se redujo en mucho la “entrada y salida” de los malvivientes.

-Da la impresión de que eso de “los jueces de la servilleta” sigue tan vigente como desde la época de Menem. ¿Es así o cambió en algo?

-Ese tema de” los jueces de la servilleta” es de índole nacional. Acá eso no pasa. Si alguna vez sucediera, creo que serían rápidamente llevados ante el Tribunal de Enjuiciamiento.

-¿Son vagos los miembros de la Justicia? Flaco favor les hizo la fiscal Anabel Orozco con sus licencias truchas, ¿no?

-No considero que los jueces sean vagos. Ciertamente algunos trabajan más que otros. En el caso de los fiscales, que es lo que me concierne especialmente, trabajan mañana, tarde y, a veces, de noche también, cuando están de turno. El caso de la fiscal Orozco no es representativo de nuestros magistrados. Sin dudas influye en la imagen que toma la ciudadanía, pero claramente es una excepción. Esto queda evidenciado en el rápido pedido de enjuiciamiento que se realizó desde esta Procuración General, no bien se tomó conocimiento del hecho.

-¿Es partidario de reformar la Constitución de la Provincia? ¿Con qué alcances?

-Sí, soy partidario de adecuar nuestra Constitución a los tiempos actuales. Debo destacar que la nuestra es una Constitución excelente, pero algunas cosas podrían actualizarse. Los alcances de una reforma deben ser estudiados cuidadosamente, porque se legisla para muchos años venideros.

-¿Reelección del gobernador sí o no?

-Me parece que, por la trascendencia del tema, debería ser sometido a referéndum. A un Sí-No como el que se hizo con el tema de la intangibilidad.

-Su ingreso a la Procuración y el de José Valerio a la Corte fueron dos apuestas del gobernador Cornejo para mejorar el funcionamiento de la Justicia. ¿Qué cree que pueden aportar? ¿Cuál es su aspiración?

-En lo personal, aspiro a lograr un funcionamiento armónico del Ministerio Público mediante la puesta en funcionamiento de la Unidades Fiscales Especializadas. En febrero, creo, lograré poner a trabajar ya a la totalidad de ellas. En la actualidad está trabajando la de Homicidios y, a decir verdad, con muy buenos resultados. Desde que comenzó a funcionar resolvió la totalidad de los femicidios y un alto porcentaje de los homicidios acaecidos en este tiempo. Respecto del doctor Valerio, debo decir que aportará su gran experiencia y dedicación a la Sala Penal de la Corte.

-De su extensa carrera en el ámbito judicial, ¿cuál es el caso que más recuerda?

-El caso que más me impresionó, sin dudas, es el que hoy se está investigando, el del instituto Próvolo.

-¿Por qué?

-Por la calidad de los victimarios (sacerdotes) y de las víctimas (todos menores y sordomudos); y por las características de los hechos que, sin ahondar en detalles porque precisamente aún está en etapa investigativa, me persuaden de lo terrible de las consecuencias psicológicas sobre los chicos. Son heridas del alma que difícilmente cicatricen en el resto de sus vidas.

-¿Y de años atrás?

-Me impresionó también el crimen de la casilla rodante en el Parque. Fue un hecho de una violencia inusitada.

-¿Qué sacó de esas experiencias extremas, qué le dejaron?

-No dejan nada positivo . Sólo tal vez la horrible sensación de que el hombre a veces actúa sin ningún tipo de límites y con total desprecio por los seres humanos

-¿Cuál es su mayor virtud?

-La amistad.

-¿Y su principal defecto?

-La ansiedad y la impaciencia.

-¿Es de mentir mucho, poquito o nada?

-Trato de no mentir, pero a veces no tengo éxito.

-¿Sirve una mentira piadosa de vez en cuando? En todo caso, ¿sirve más en su profesión o en su casa?

-A veces, la mentira piadosa ayuda a evitar sufrimientos.

-¿La gente, en general, sabe quién es usted, o tiene una máscara bajo la cual se esconde con relativa efectividad?

-No me puedo esconder. Soy muy espontáneo. Soy como me muestro.

-De no haberse dedicado al mundo de las leyes, ¿qué otra cosa le hubiera gustado ser?

-Me hubiera gustado dedicarme a la psicología.

-Un superhéroe de ficción.

-De chico veía mucho a Batman.

-Un héroe literario.

-El Ulises de Homero.

-Un villano de ficción.

-El Guasón.

-Un libro.

-Soy Roca de Félix Luna, a quien tuve el placer de conocer. Me encantan los libros de historia.

-Una biblia.

-La Constitución Argentina.

-Una película.

-La trilogía de El Padrino.

-¿Y en música?

-Me gusta casi toda la música, en especial el folclore de Mercedes Sosa, el coral del Grupo Vocal Argentino, el Cuarteto Zupay; además, en lo contemporáneo, me gusta mucho Coldplay.

-¿Beatles o Rolling Stones?

-Los Beatles.

-¿Gardel o Piazzolla?

-Piazzolla.

-Un lugar para vivir, que no sea Mendoza.

-Algún pueblo en las sierras cordobesas

-¿Qué deporte educa mejor para la vida?

-Todos los deportes son buenos. Pero el más formativo, por el trabajo en equipo, la solidaridad y el esfuerzo conjunto, es el rugby.

-¿Lo practica?

-Jugué poco tiempo en Los Tordos. Y después jugué muchos años al fútbol con mis amigos en un equipo al que llamamos Derecho Viejo.

-Un clásico del cuestionario Proust: ¿qué cualidad aprecia más en una mujer?

-La simpatía y la inteligencia.

-¿Y en un hombre?

-La sinceridad.

-¿Qué lo hace feliz?

-Muchas cosas, pero, desde su nacimiento, compartir tiempo con mi nieto Francisco.

-¿Qué lo rebela?

-La traición.

-Cerramos este duro 2016. Dedique un brindis a todo los mendocinos.

-Espero que el año venidero nos haga vislumbrar el despertar de una Mendoza pujante, solidaria e inclusiva, que permita mejorar las condiciones de vida todos sus habitantes.

-¿Con qué vamos a brindar?

-Vino tinto malbec.

Compartir

Related Posts

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Scroll to top